Tiaras, perlas, prendedores oversized: La reinveción de accesorios del pasado en manos de Gucci

En la ribera del río Arno, cerca del emblemático Ponte Vecchio,rodeado de cipreses y girasoles típicos de la Toscana, se erige el Palazzo Pitti. Originalmente residencia urbana de un rico banquero fiorentino y con el pasar de los años hogar de duques y reyes, base militar de Napoleón I y en la actualidad  museo público, el Palazzo Pitti  es uno de los edificios más emblemáticos de la región fiorentina.

 

                                     

 

Sólo un lugar así, impregnado de historia y magia podía ser el escenario ideal  para el lanzamiento de la colección Gucci Cruise ´18.  Con un estilo ecléctico, característico de Alessandro Michele, el desfile pareció ser una mirada al pasado contextualizada en un escenario moderno, donde piezas medievales y renacentistas juegan con tendencias punk y rockeras. Una secuencia de flashbacks que nos hizo perder en el tiempo; un  mix de culturas que desdibujó fronteras.

 

   

 

La atención en los detalles y los accesorios fueron los culpables de robarse todas las miradas. En una fusión de pasado y presente, de elegancia y rebeldía Gucci revivió las clásicas tiaras grecoromanas, los yelmos medievales suavizados por perlas, los anillos renacentistas;todo fusionado con un toque punk que los moderniza y los hace ser el objeto de deseo de las millenials

 

                             

 

Prendedores oversize, hebillas en forma de arpas, guantes florales hicieron parte de la propuesta. Las perlas las grandes protagonistas.

 

                                                 

 

 

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