Editorial Marzo

Por: Pilar

Vemos una línea conductora en las distintas colecciones que pasaron por las principales capitales del mundo desde NY hasta Moscú. Los diseñadores que son los directores creativos de sus marcas han querido dejar una huella indeleble. Hacer un énfasis en recobrar las raíces de sus culturas. Desde un Raf Simons para la marca Americana Calvin Klein, hasta Tommy Hilfiger con los colores de la bandera Americana en pantalones y chaquetas de cuero, con zapatos con las estrellas de los estados y mensajes subliminales en las camisetas de “Soy Orgullosamente Americano, hasta Nicolas Ghesquiere quién representa la vanguardia global con la firma LMVH como director creativo de la icónica marca Louis Vuitton. Este creador contemporáneo entusiasta del post-modernismo tratando de reinventar a una nueva mujer muy francesa con la nostalgia de no llevar más Paris, el título de líder en la moda femenina. Pero todas sus modelos son la quinta esencia de la mujer parisina minimal y veloz. En Italia Alessandro Michelle hace lo propio recorriendo las distintas épocas romanas desde las túnicas imperiales transparentes de una Pompeya hasta los excesos de una Lucrecia Borgia con los bordados y recamados. Alberta Ferretti con Venezia y sus carnavales sus capas con capuchones en terciopelo y perlas. Christopher Bailey para Burberry, nos transportó al campo ingles con sus tapados con hombreras exageradas en lana virgen y la piel de los animales salvajes, adornados en crochet y macramé. Modelos inspirados en la novela inglesa como Jane Austin.Al mismo tiempo vemos las multiculturas de los inmigrantes dejando su colorido y sus texturas.

En Colombia estará el BFW en abril con la memoria de las manos de nuestros artesanos que en dupla con los diseñadores forman un equipo creativo como lo veremos en Juan Pablo Socarrás. Faride Ramos o Adriana Santa Cruz con sus telares y la comunidad indígena de Pasto.

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