Que soy un gran apasionado por las diferentes manifestaciones estéticas y nuevas interpretaciones del lujo que día a día permean nuestra cultura popular e imperceptiblemente se instauran en el inconsciente colectivo no es un misterio para ninguno de ustedes, Sinvergüenzas.
Lo que a veces me deja pensando es la manera en que ustedes perciban lo que les transmito como mi perspectiva de lujo y la manera en que los ayudo a formar criterio con respecto a este tema, pues así como es de amplia su definición, es amplia mi taxonomía del mismo ya que para Mr. Sinvergüenza lo que es lujo depende mucho del contexto y lo que se quiera transmitir en determinada ocasión.
Este breve antecedente inicia uno de los posts más importantes que publicaré este año, en lo que a mi concierne, con respecto a tendencias y a re apropiación de juicios de moda, que como todo en el mundo de la creatividad está en constante devenir, vale aclarar que como las comparaciones, las generalizaciones son odiosas, sin embargo para poder hablar con tranquilidad de tendencias es necesario identificar un grupo y los aportes materiales, gestuales y actitudinales que estos están haciendo en términos de trend setting.
Este es el caso de EMPIRE, la serie que la cadena Fox lanzó en enero de este año y que ha revolucionado por completo la concepción del lujo dentro de la sociedad norteamericana, asunto que por ende marcara hitos con repercusiones globales.
La serie trata sobre una familia de negros (se usa este termino con toda tranquilidad pues no es lógico que se le confiera una connotación maliciosa a un color de piel, ¡favor dejar de lado estos criterios tan oscurantistas!) que tras sus humildes orígenes en las calles de Chicago como drug dealers logran surgir por el innegable talento musical del patriarca, Lucius Lion, un hábil hombre de negocios que incursiona en el mundo del hip hop y las disqueras con el modesto capital que había juntado con su señora esposa . La cuestión se complica cuando “Cookie“, como se hace llamar la Sra. Lion, es capturada y encarcelada por 17 años. Su regreso a la vida civil es el momento de partida del primer capitulo y desde que se cierran tras ella los barrotes y los días de rea el despliegue de lujo a lo gueto style es imparable.
Pieles, sintéticas y verdaderas en todos los colores, animal print en su máxima expresión, bling bling del pesado en gargantillas, aretes y anillos over size, lentejuelas, cuero, terciopelo y “pumps“ como le dice ella misma a sus fantásticos tacones de más de 15 cm y punta redonda, son solo algunos de los babies del closet de doña Cookie que ahora forma parte de una de las familias más prestantes del negocio de la música.
Lucious no se queda atrás con sus blazers en satín, terciopelo y demás materiales brillantes que combina al perfecto dandy style con pañuelos de las más vistosas sedas, cuellos de tortuga y zapatos charolados.
¿Cómo impacta esto al mundo de la moda? Pues los 1,1 millones de seguidores que tiene el Instagram de la serie es solo uno de los indicativos de que se trata de todo un fenómeno cultural y que la verdad los gringos están algo cansados de la estética “prude“ (eufemismo en ingles de morronga) genérica en la mayoría de las series donde se idolatra el life style de la gente “bien“ de las grandes ciudades norteamericanas.
Tras las espectaculares apariciones de Leighton Mister y Blake Lively con sus vestidos de alta costura, balacas incrustadas en pedrería y todo el elenco de Gossip Girl en consonancia a este allure preppy chic del Upper East Side, parecía que 90210 alivianaba un poco la pretenciosidad de NYC con la frescura que el clima californiano debía otorgarle al wardrobe de estos jóvenes bon vivants, sin embargo, aparte de los looks hipsters de Silver y Dixon, las west coast princess seguían al pie de la letra el código de vestuario de las niñas ricas de Beverly Hills: boho chic en el día a día y extremadamente emperifolladas para las fiestas de gala y cocktails, que en este ritmo de vida irreal son varias por noche.
El final de estas dos series dejó un vació en el alma de los televidentes fashinostas del mundo, que al no tener un referente que sintonizar en los principales canales se estaban volviendo locos, ¿y quien no, si tras semejantes mega producciones con esos niveles de styling y dirección de arte solo quedan al aire casos de estudio como las Kardashian?
Nada había vuelto a cautivar la atención de los consumidores de moda televisada como lo logró EMPIRE y no es de sorprenderse, pues cuando los vestuarista, Rita Mc Ghee y Paolo Nieddu se unieron para proyectar como vestirían a la familia de gangsters más amada del 2015 se consagraron a hacerlo. Lejos de querer proyectar un deseo de encajar en los estándares de la elite social de las familias divinamente de Manhattan, los Lion la tienen clara e imponen su propio estilo dentro de un segmento establecido desde hace varios años pero que no había recibido hasta ahora el mérito de ser interpretado y convertido en una serie de consumo masivo: el mundo del espectáculo de los cantantes, hip hopers, modelos, diseñadores y cualquier variedad de artistas negros con sus propios códigos, lineamientos y reglas de suntuosidad y gusto.
Desde que los Obama llegaron a la casa blanca han marcado todo un nuevo periodo de estilo que me atrevería a decir, sin la más mínima vergüenza no habían vivido en las tierras del norte desde que los Kennedy refulgían como la Barbie y el ken capitolio. Mr. Obama, siempre impecable pero con una frescura y una flexibilidad intrínseca y Michelle con su gran sonrisa y su regalidad en los diseños de Alaya, que los convirtieron en la némesis de los Mc Kain, Beyonce con su voluptuosidad exacerbada que la hace ver regia en transparencias, escotes y looks que solo en un cuerpo de diosa de ébano cobran tal ímpetu, Opra que se niega a dejar de lado el flashy flave por no ser la más esbelta, la santísima trinidad de Naomi, Tayra y Lydia, Will Smith, la autonomasia de Men in Black, Jamie Foxx, escultural siempre de punta en blanco y todo un sinfín de personalidades que nos podrían hace seguir por paginas definen a la perfección esta apropiación intrépida, atrevida y extravagante para los cánones del lujo tradicional, hace precisamente que su acogida entre los vanguardistas sea inmediata, pues ¿Quién quiere verse como una sufragista victoriana, una lady Dior o incluso como una minimalista modelo de Calvin Klein cuando pude ser la diva mas diva de todas?
Para nosotros los Sinvergüenzas llega a ser incluso más interesante, pues con las atribuciones que se ha tomado la moda comercial y masiva de romper cada vez más los límites de lo que era considerado adecuado para ser usado por los compradores masculinos la verja se corre incluso varios pasos más allá con las notas de urbanidad, rap y lujo desenfrenado con que los maestros de este black dandy style dominan el presente de la moda.
La presencia de un editorial completo dedicado a los Lyon en la codiciada September issue de Vogue US, la aparición de Trai Byers en la portada de la revista de moda masculina de Sacks Fifth Avenue y la participación de Jussie Smollett en el CR (Carine Roitfeld) Fashion Book, donde es retratado nada más y nada menos que por Bruce Webber, el fotógrafo que puso el lente y el ojo público por primera vez en la belleza del desnudo masculino con fines publicitarios hace varias décadas, demuestran como la fortaleza del imperio es feroz y como esta nueva onda del ghetto luxury ¡ha llegado para quedarse!
Así que para los sinvergüenzas, que como Mr.Sinverguenza, aman explorar nuevas fronteras estéticas y abandonan gustoso ese concepto tan cachaco y tan mandado a recoger de lo que es “el buen gusto“ se abre toda una nueva era donde lo que catalogábamos como pimp, tacky o en palabras más castizas “lobo“, “mañé“ o “de quinta“ será re evaluado en un proceso de aculturación y re significación. ¿Cómo será la codificación de estas tendencias en nuestra contexto particular donde el rol que juega la asociación de lo ostentoso con la narco estética nos ha mantenido en una dictadura polarizada entre el clasicismo y el minimalismo a todo costa?
No hay nada de que preocuparse, pues para eso está Mr.Sinverguenza con ustedes para mostrarles su propuesta de como se puede implementar el ghetto luxury sin la más mínima vergüenza y salir victorioso al respecto.




